Y qué harás ahora

¿Y qué harás ahora, mi querido hijo de ojos azules? ¿Y ahora qué harás, mi joven querido? Voy a regresar afuera antes de que la lluvia comience a caer, caminaré hacia el abismo del más profundo bosque negro, donde la gente es mucha y sus manos están vacías, donde el veneno contamina sus aguas, donde el hogar en el valle encuentra el desaliento de la sucia prisión y la cara del verdugo está siempre bien escondida, donde el hambre amenaza, donde las almas están olvidadas, donde el negro es el color y ninguno el número, y lo contaré, lo diré, lo pensaré y lo respiraré, y lo reflejaré desde la montaña para que todas las almas puedan verlo, luego me mantendré sobre el océano hasta que comience a hundirme, pero sabré bien mi canción antes de empezar a cantarla. (A hard rain`s a-gonna fall. Bob Dylan, Premio Nobel de Literatura 2016)






Primera Página: "El Mármara en llamas" de Blas Malo Poyatos

                                                      
Constantinopla, s.VIII. El Imperio Bizantino se enfrenta a la mayor amenaza de su historia. Y todo depende de sólo un hombre.          

Sinopsis

Constantinopla! El 15 de agosto del año 717 la capital del Imperio bizantino despertó desesperada al descubrir a sus puertas los ejércitos triunfantes de los Omeyas. Ese día, guiadas por el general Maslamah, las fuerzas del Islam inician el más severo asedio que conocerá la ciudad desde que la fundara Constantino, y hasta Hagia Sophia llegan las voces de los almuédanos desde el otro lado de la imponente triple muralla de Teodosio.

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                              Heliópolis, año 673 (53 después    de la Hégira) 


Ni los dioses imperiales ni el cristianismo habían ahogado los viejos cultos de Heliópolis. Los árabes habían ocupado la ciudad instaurando una convivencia vigilada y el Profeta los había respetado, pero nadie sabía cuánto duraría la tolerancia musulmana hacia los cristianos. Heliópolis, la antigua Baalbek, era una encrucijada de rutas comerciales en el desierto.
Los alumnos seguían con interés las palabras del maestro mientras paseaban bajo los pórticos de piedra. Ausonio de Tiro deambuló alrededor del bastión defensivo de la ciudadela árabe.
Los soldados musulmanes vigilaban las calles. Al otro lado de la gigantesca explanada la gente entraba y salía de la mezquita, en cuyos muros se distinguían algunas columnas del viejo templo de Júpiter-Baal.
—Tierra, agua, fuego y aire. Son los cuatro elementos, pero ¿qué falta en la relación?
—Éter —contestó uno de los alumnos, llamado Timeo. Tenía catorce años.
—Éter, es cierto, como indicó ¿quién?
—Aristóteles —respondió otro alumno.
 Ausonio de Tiro negó.
—Fue Platón—respondió Calínico. Una barba incipiente aparecía en el rostro juvenil de dieciséis años. Era un muchacho atlético y vigoroso—. El éter es lo que rellena los huecos entre los cuerpos celestes. Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno, la Tierra, la Luna y el Sol.
 
"El Mármara en llamas" (28 de Marzo 2012, Ediciones B)

Otras obras de Blas Malo Poyatos:
"El esclavo de la Al-Hamrá" (20 de Octubre 2010, Ediciones B)


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