Y qué harás ahora

¿Y qué harás ahora, mi querido hijo de ojos azules? ¿Y ahora qué harás, mi joven querido? Voy a regresar afuera antes de que la lluvia comience a caer, caminaré hacia el abismo del más profundo bosque negro, donde la gente es mucha y sus manos están vacías, donde el veneno contamina sus aguas, donde el hogar en el valle encuentra el desaliento de la sucia prisión y la cara del verdugo está siempre bien escondida, donde el hambre amenaza, donde las almas están olvidadas, donde el negro es el color y ninguno el número, y lo contaré, lo diré, lo pensaré y lo respiraré, y lo reflejaré desde la montaña para que todas las almas puedan verlo, luego me mantendré sobre el océano hasta que comience a hundirme, pero sabré bien mi canción antes de empezar a cantarla. (A hard rain`s a-gonna fall. Bob Dylan, Premio Nobel de Literatura 2016)


feliz 2018

feliz 2018

miércoles, 26 de abril de 2017

80 aniversario del bombardeo de Gernika




GUERNICA DE PABLO PICASSO

      



      
      «Una cosa es absolutamente segura. La gente dice que fue una intervención divina la que decidió la guerra civil en favor de Franco; quizá sea así, pero no fue una intervención del estilo de las de la Madre de Dios, sino la intervención del general alemán von Richthofen y de las bombas de sus escuadrones que llovían desde el cielo las que decidieron la cuestión».  Adolf Hitler.

      

  
      Se cumple hoy, 26 de abril, el 80 aniversario del bombardeo de Gernika (de 7.000 habitantes, entonces. El día del bombardeo era lunes de mercado y habría unas 12.000 personas) por la Legión Cóndor alemana al mando de Wolfram von Richthofen, y la Aviación Legionaria italiana. El ataque duró 3 horas y participaron alrededor de 43 aviones.
 
      Casi un mes antes, el 31 de marzo de 1937 la Aviación Legionaria italiana había bombardeado Durango dejando 340 muertos a su paso.


  

      «El primer avión apareció hacia las cuatro de la tarde y dejó caer algunas bombas. Al cabo de unos quince minutos tuvo lugar la primera oleada, tres aviones en formación triangular que volaban muy bajo. Así empezó el bombardeo sistemático de Gernika que se prolongó durante más de tres horas.

      “Su táctica consistió en arrojar primero bombas rompedoras ordinarias, luego racimos de pequeñas bombas incendiarias y simultáneamente, ametrallar al personal al descubierto, no sólo el que se encontraba en la ciudad, sino también en sus alrededores e incluso en las anteiglesias comarcales”. Martínez Bande. Vizcaya.
 
      Durante el bombardeo se lanzaron sobre Gernika un mínimo de 31 toneladas de bombas. El centro urbano de la villa, de menos de 1 km2, quedó totalmente arrasado. El 85,22% de los edificios -un total de 271- fueron totalmente destruidos y el resto parcialmente afectado. Las bombas incendiarias provocaron un incendio que no pudo ser sofocado en varios días.

      El Gobierno de Euskadi registró 1.654 víctimas mortales. El alcalde de Gernika, Jose Labauria, expresó que más de mil personas habían perdido la vida en Gernika, entre ellas, 450 en el refugio de la calle Andra Mari. El padre Eusebio Arronategi, que como Labauria estuvo en Gernika durante el bombardeo y los días posteriores colaborando en las labores de rescate e identificación de los cadáveres, expresó que vio "a miles de sus conciudadanos asfixiados, muertos y heridos". 38 testigos presenciales, incluidos todos los reporteros internacionales que acudieron a Gernika, secundaron estas cifras.

      "Cuando pasó el bombardeo, la gente salió de sus refugios. Nadie lloraba. Sus rostros mostraban asombro. Ninguno de nosotros podía comprender lo que veía. Al ponerse el sol, aun no podía verse más allá de los 500 metros. Por todas partes causaban estragos las llamas y ascendía un pesado humo negro". Alberto de Onaindía. Recogido por Hans Christian Kirsch: Der Spanische Bürgerkrieg in Augenzeugenberichte.

      Cuando cayeron las primeras bombas la gente buscó cobijo en los lugares que consideraron más seguros o sencillamente en los sitios que estaban a su alcance. Además de los refugios municipales, también se podía acudir a las fábricas, a las bodegas y a los sótanos de los edificios. Hubo personas que prefirieron abandonar la villa y se ocultaron en el monte, entre los matorrales, en las huertas y en los caseríos, incluso en las zanjas.

     "Cuando a las cuatro y media de la tarde, estaba comprobando las sumas de la precitada liquidación en la oficina de los contratistas de la calle San Juan [...] vimos un avión que daba vueltas sobre la villa y se marchaba hacia Amorebieta, después de soltar tres bombas explosivas sobre diferentes puntos de la villa. La gente que como día feriado era numerosa, asustada, se guareció en los refugios o huyó hacia los bosques y caseríos cercanos. Yo me amparé en el refugio que habíamos hecho en los sótanos y allí aguanté, una hora aproximadamente, el bombardeo ininterrumpido [...]". Castor Uriarte, Bombas y mentiras sobre Guernica.

      Información cogida de la web Fundación Museo de la Paz de Gernika».




      «Vimos cosas terribles.Vimos a una familia que conocíamos porque vivía en nuestra calle esconderse en un bosque. Allí estaban la madre, dos hijos y la abuela. Los aviones volaron en círculos sobre ellos durante un largo tiempo y, al fin, aterrorizados, les obligaron a salir de su refugio. Se refugiaron en una zanja. Vimos a la abuelita cubrir al niño con el delantal. Los aviones volaron bajo y los mataron a todos en la zanja, excepto al niño. Pronto se puso en pie y empezó a vagar por el campo, llorando. Y lo mataron a él también.

      Todos estaban siendo ejecutados. Había cuerpos por todo el campo. Más tarde tuvimos que recogerlos con cestas. Muchos de ellos. Después de un tiempo los aviones se marcharon y volvimos a entrar en Gernika. No era sino una ruina humeante». Imanol Aguirre, testigo del bombardeo.





      A las 19:52 horas del 23 de febrero 1945, 367 aviones Avro Lancaster y 13 Havilland Mosquito, de la Royal Air Force del Reino Unido comenzaron a bombardear la ciudad alemana de Pforzheim.

      Los aviones lanzaron cerca de medio millón de bombas explosivas e incendiarias, con un peso total 1.825 toneladas. El centro de la ciudad ardió a los 10 minutos de caer la primera bomba. La columna de humo que se formó alcanzó los 3 km de altura.

      En un área de 3 por 1,5 km todo quedó destruido. Murieron 17. 600 personas, unas por las bombas, otras por el fuego y otras, que se habían arrojado al río Enz, contaminado por la composición química de las bombas incendiarias, murieron ahogadas. El bombardeo terminó a las 20:10 horas.

      El 4 de marzo aviones estadounidenses bombardean la ciudad y matan alrededor de 100 personas.

      El 7 de mayo de 1945 Alemania se rendía a los Aliados.

      Desde 1989 Gernika y  Pforzheim están hermanadas.






2 comentarios:

Jayja para tí... dijo...

el ser humano
es humano?...
prepararnos para todo hasta para la falta de dolor...
y el alma, es un dinosaurio rosado...

crónicas de un e-writer dijo...

Quién sabe, Janett, si podremos evolucionar a mejor algún día.

Un abrazo.