Y qué harás ahora

¿Y qué harás ahora, mi querido hijo de ojos azules? ¿Y ahora qué harás, mi joven querido? Voy a regresar afuera antes de que la lluvia comience a caer, caminaré hacia el abismo del más profundo bosque negro, donde la gente es mucha y sus manos están vacías, donde el veneno contamina sus aguas, donde el hogar en el valle encuentra el desaliento de la sucia prisión y la cara del verdugo está siempre bien escondida, donde el hambre amenaza, donde las almas están olvidadas, donde el negro es el color y ninguno el número, y lo contaré, lo diré, lo pensaré y lo respiraré, y lo reflejaré desde la montaña para que todas las almas puedan verlo, luego me mantendré sobre el océano hasta que comience a hundirme, pero sabré bien mi canción antes de empezar a cantarla. (A hard rain`s a-gonna fall. Bob Dylan, Premio Nobel de Literatura 2016)






miércoles, 21 de diciembre de 2016

Bienvenido, 2017






Apenas quedan tres semanas para que acabe el año. Puestos a hacer repaso, no puedo decir que haya sido un año para recordar. Igual es mejor que sea así.
El 2017, el futuro, para algunos más que para otros se aproxima cargado de incertidumbre, como corresponde a lo que aún se encuentra sumido en las sombras del porvenir. Se puede intuir lo que nos espera, examinando nuestras posibilidades presentes. Pero, especialmente, para los que vivimos con el emoticono de la sonrisa en una mano y el de la tristeza en la otra la falta de certezas resulta descorazonadora.



Bilbao se ha vestido de Navidad. Las luces navideñas engalanan las calles y los escaparates de los comercios han sido decorados con motivos navideños. Es verdad que prima el aspecto comercial, pero aun así me gusta el cambio que experimenta mi ciudad y pasear por la Gran Vía bajo las tiras de lucecitas azul Bilbao que penden de los tilos.


En la plaza Arriaga han puesto unas bolas iluminadas como las que se cuelgan de los árboles de Navidad, solo que estas son enormes. Todo el mundo las fotografía con los móviles. En el teatro Arriaga representan el musical Cabaret. Me voy a quedar con las ganas de verla.

Ahora tengo una perrita golden de diez meses que ocupa parte del tiempo que destinaba a escribir o leer. Es muy inquieta y fogosa, y parece incansable, pero al llegar a casa se queda quieta y se duerme. Su mirada es melancólica y dulce. Al principio no sabía muy bien cómo interactuar con ella, pero poco a poco voy aprendiendo. La verdad es que no entiendo nada de perros.

En fin, ya veremos. Esta entrada es para desearos a todos unas felices fiestas de Navidad y un próspero Año Nuevo. Que seáis felices. En Euskadi decimos zorionak, que quiere decir «buenos pájaros»; dicen que su origen viene del rito pagano donde se destripaba un ave para leer el porvenir en las entrañas.

Un abrazo a todos.
¡Zorionak!