Y qué harás ahora

¿Y qué harás ahora, mi querido hijo de ojos azules? ¿Y ahora qué harás, mi joven querido? Voy a regresar afuera antes de que la lluvia comience a caer, caminaré hacia el abismo del más profundo bosque negro, donde la gente es mucha y sus manos están vacías, donde el veneno contamina sus aguas, donde el hogar en el valle encuentra el desaliento de la sucia prisión y la cara del verdugo está siempre bien escondida, donde el hambre amenaza, donde las almas están olvidadas, donde el negro es el color y ninguno el número, y lo contaré, lo diré, lo pensaré y lo respiraré, y lo reflejaré desde la montaña para que todas las almas puedan verlo, luego me mantendré sobre el océano hasta que comience a hundirme, pero sabré bien mi canción antes de empezar a cantarla. (A hard rain`s a-gonna fall. Bob Dylan, Premio Nobel de Literatura 2016)






domingo, 4 de septiembre de 2016

Septiembre

4 de septiembre. Sigue el calor. Este verano estamos teniendo temperaturas por encima de los 30º un día sí y otro también.

No es normal en Bilbao. Lo suyo es que haya una alternancia: dos o tres días de temperaturas altas y dos o tres días en los que la temperatura baja y nos da un respiro. Se dice que en julio hemos tenido las temperaturas más altas en 130 años. Debe de ser cosa del cambio climático. He oído en las noticias de la TV que el crucero Cristal Serenity ha llegado a Nueva York con su carga de turistas tras zarpar desde Seward (Alaska) y cruzar el Ártico por el Paso del Noroeste, aprovechando el deshielo, una ruta sólo practicable hasta ahora para los rompehielos y buques destinados a navegar entre el hielo. Me pregunto adónde iremos a parar.

Tremís de Chindasvinto acuñados en Mave
He pasado unos días en Castilla, a finales de agosto. Los campos están llenos de esas ruedas de paja que les dan un enigmático aspecto extraterrestre. En un pequeño valle se pueden visitar los vestigios de un pueblo abandonado. No hay gran cosa: la planta de una iglesia con forma de basílica romana, construida con recios bloques de piedra, y un modesto cementerio de escasas dimensiones. Algunas tumbas han sido expoliadas y se puede ver que los enterramientos fueron realizados a escasos centímetros de la superficie. Dicen que este pueblo, Bornaz, estuvo habitado por visigodos que lo abandonaron tras la entrada en la Península de los árabes en 711. Puede ser. No muy lejos de él hay un pueblo, Mave, donde hubo una ceca en la cual se acuñaron monedas para los reyes Sisebuto, Sisenando y Chindasvinto, entre los años 631 y 649. Las monedas de las fotografía son trientes o tremís. El triente era una moneda de oro de 18 quilates y un peso de 1,45 gramos, aunque con el tiempo los quilates y el peso disminuyeron.

El primer borrador de la novela está corregido. Estoy con la segunda corrección. Me gustaría tenerlo todo concluido entre finales de este mes y mediados de octubre, aunque ya sé que va a ser complicado. Me conformaría con poder publicar la novela a primeros de noviembre.






Estudio de manos. Da Vinci
La creación de una novela sigue pautas similares a las de un dibujo: encaje (cuando se comienza a escribir), esbozo (fin del primer borrador) y acabado y retoques (las correcciones). Esta última parte es la más complicada, sobre todo a nivel psicológico: nunca sabes cuándo dejarlo, y las dudas sobre la calidad del trabajo y si la novela va a gustar, existen.


He trabajado también en la portada. Es una tarea divertida. Me parece que ha quedado lo suficientemente atractiva como para incitar a la compra del libro. No creo que sea recomendable que el realizador de la portada de una novela sea el propio autor, pero es lo que hay y no me queda otra. Ya veremos qué pasa.




5 comentarios:

Jayja para tí... dijo...

amigos esta correcto escribir: Agradezco el haberme dado amor?
Puedo poner "el"?

crónicas de un e-writer dijo...

Hola, Janett.

Esto es lo que yo creo: si pones "el" estás diciendo que agradeces el "hecho", la "decisión" de haberte dado amor en un momento determinado del pasado. Sin el "el" lo que agradeces es "haberte dado amor" durante un tiempo indeterminado, en el pasado, y puede que todavía te lo estés dando.

A mi me parece que la frase es correcta, si lo que pretendes decir es que te agradeces a ti misma el haberte dado amor a ti misma.

Pero si lo que quieres es agradecerle a una persona el que te haya dado amor, yo creo que podrías utilizar alguna de estas variantes (o las que se te ocurran):

-Te agradezco el haberme dado amor.
-Le agradezco el haberme dado amor.
-Te agradezco el que me hayas dado amor.
-Le agradezco el que me haya dado amor.

Yo he entendido que la frase "Agradezco el haberme dado amor" se refería a que alguien agradece a otra persona el amor que le ha dado, porque si no la frase no tendría mucho sentido. Me parece que es una forma de hablar el castellano, que tenéis en América, y que se entiende perfectamente el sentido de la frase viniendo de una escritora americana. En una escritora española resultaría "chocante".

Personalmente, no me ha importado nunca encontrarme con esa forma peculiar del castellano en las novelas que he leído de escritores americanos, y creo que como yo hay muchos más lectores que entienden que en un escritor americano eso es normal. Pero creo que te ahorrás bastantes críticas negativas si esa "peculiaridad" no es muy pronunciada. Hay un estilo vulgar del castellano, en España y en América, que deberíamos evitar en la medida que seamos capaces.

Un abrazo, y disculpa mis carencias literarias.

Alberto Senda dijo...

Pues por Galicia también hemos disfrutado de un verano atípico para nosotros: sólo dos días de lluvia. Y de momento sigue el buen tiempo...

A finales de agosto el Alto Campoo es uno de esos pocos lugares tranquilos, de los que se pueden disfrutar sin agobios en semejantes fechas. En esa época también me gusta ir un poco hacia el sur (de Saldaña para abajo) y contemplar, a veces durante horas, los campos de girasoles en todo su esplendor.
A la provincia de Palencia voy casi todos los años, incluso a veces más de una vez en el mismo año. La última vez que estuve allí fue a mediados de mayo. He he estado varias veces en Mave, pero no recuerdo haber estado en Bornaz, aunque el nombre me suena mucho. La montaña palentina es un magnífico lugar a descubrir para los que huimos de las muchedumbres.

¡Mucha suerte con esa novela!

Un abrazo.

crónicas de un e-writer dijo...

Gracias, Alberto.

crónicas de un e-writer dijo...

El pueblo de Bornaz no se encuentra si no te dicen dónde está, porque no le queda ni un muro en pie. Prácticamente está borrado del mapa. Yo creo que a los que vivimos en la cornisa cantábrica nos acaba aburriendo tanto verde y tanta montaña, y necesitamos salir a la Meseta para despejarnos. A veces no me sorprende que los romanos parasen por aquí lo justo. Se deberían agobiar, los pobres, entre tanto bosque y tanta humedad.

Ya he visto en la tele que en Galicia habéis pasado mucho calor. Además, habéis tenido un "verano negro" en cuanto a noticias: incendios, un tren descarrilado, la chica desaparecida... Espero que lo de esta chica tenga un final feliz.

La corrección de la novela me quita tiempo y me produce un poco de fatiga mental, en algunos momentos: cuanto más estoy con ella más se apodera de mí el pensamiento de que no va a tener un largo recorrido en ventas. Me vuelve fatalista tanta corrección y tener que leer repetidas veces el mismo texto. Pero las novelas se escriben así.

Un abrazo.