Y qué harás ahora

¿Y qué harás ahora, mi querido hijo de ojos azules? ¿Y ahora qué harás, mi joven querido? Voy a regresar afuera antes de que la lluvia comience a caer, caminaré hacia el abismo del más profundo bosque negro, donde la gente es mucha y sus manos están vacías, donde el veneno contamina sus aguas, donde el hogar en el valle encuentra el desaliento de la sucia prisión y la cara del verdugo está siempre bien escondida, donde el hambre amenaza, donde las almas están olvidadas, donde el negro es el color y ninguno el número, y lo contaré, lo diré, lo pensaré y lo respiraré, y lo reflejaré desde la montaña para que todas las almas puedan verlo, luego me mantendré sobre el océano hasta que comience a hundirme, pero sabré bien mi canción antes de empezar a cantarla. (A hard rain`s a-gonna fall. Bob Dylan, Premio Nobel de Literatura 2016)


feliz 2018

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martes, 4 de marzo de 2014

Una obra de arte





      Cuando Leopoldo Alas, «Clarín», terminó La Regenta, le escribió a un amigo: «Si vieras, ¡qué emoción tan extraña fue para mí la de terminar por primera vez en mi vida una obra de arte!»


      Supongo que todos los que escribimos hemos sentido por nuestra primera obra la misma viva emoción que Clarín.
         Esto no sería negativo si, pasado ese primer momento de exaltación, nos hemos parado a analizar la obra con los pies en el suelo, más templados, desde la distancia.
        Lo malo es si no se posee el bagaje cultural suficiente para distinguir una obra literaria bien realizada de una medianía. Pero esto se puede adquirir. El talento no.
        Según el diccionario, arte es el «conjunto de preceptos y reglas necesarios para hacer bien algo». Bueno, si poseemos esto podemos decir con la cabeza bien alta que nuestros libros son una obra realizada con arte.
        Para hacer una obra de arte, es decir, artística, además nuestro trabajo tiene que reunir otra condición, definida por el diccionario como la «manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros».
        Hay escritores que enfocan su obra exclusivamente a la venta, y no les importa reconocerlo. Estudian métodos de cómo crear best seller, analizan estudios de mercado y se informan de qué género de lectura está de moda, para realizar sus trabajos. Si su gramática es correcta, habrán realizado un trabajo con arte y puede que ganen para vivir de él. Y si de rebote les sale una obra de arte, pues miel sobre hojuelas. Aunque esto último es improbable.
        No hay nada reprochable en pretender vender mucho y desear vivir de la literatura. Pero si tú eres de uno de esos escritores que piensa que la literatura es algo más que ganar dinero, aquí te dejo las reflexiones de unos colegas:



        «Sí, ese fue y siempre será mi mayor tormento: no puedo controlar mi material. Cada vez que escribo una novela, se me acumulan un montón de episodios y diferentes historias, por lo que el todo carece de proporción y armonía. […] siempre he sufrido espantosamente por ello, pues siempre he sido consciente de lo que me sucedía. Y he cometido también otro gran error: sin calcular mi dominio de la técnica, me he dejado llevar por el entusiasmo poético y he emprendido una idea para la que, estoy seguro, carezco de las fuerzas necesarias.»
Feodor Dostoyevski (Fiódor Mijáilovich Dostoyevski).




        «[…] El artista cuenta con un recurso necesario y fundamental que deberá emplear en todos los casos y al margen de cualquier teoría. Se trata de suprimir mucho y omitir aún más. Debe omitir lo tedioso e irrelevante, y suprimir lo tedioso aun cuando sea necesario. Pero los hechos que tengan relación con la idea central y sirvan a diversos propósitos deben conservarse con fuerza y decisión.»
Robert Louis Stevenson (Robert Louis Balfour Stevenson).


       
         «¿Y cómo puede producir uno diálogos bien escritos acerca de trivialidades?»
        «¡Estoy exasperado con mi Bovary…! Nunca en mi vida he escrito nada más difícil que estas conversaciones llenas de trivialidades. Tal como voy, esta escena en la taberna bien podría llevarme tres meses. A veces podría llorar de impotencia…»
        «Bovary me está volviendo loco! Estoy llegando a la conclusión de que no puede escribirse. Tengo que inventar una conversación entre la joven y un cura, una conversación vulgar, estúpida, y como el tema es un lugar común, el lenguaje debe ser al apropiado. Comprendo el sentimiento, pero se me escapan las ideas y las palabras.»
        «Por fin empiezo a ver con más claridad mi camino en este bendito diálogo con el cura. Pero, la verdad, hay veces en que casi me siento físicamente enfermo, de tan vulgar como es.»
        «Este mes he escrito quince páginas, aunque no están terminadas. ¿Son buenas? No lo sé.»
Gustave Flaubert.



        «A menudo medito un cuarto de hora si debo colocar un adjetivo antes o después de un nombre. Lo que yo intento es: 1) ser veraz; 2) ser claro en mi versión de lo que pasa en el corazón humano.
        Creo que hace un año que me he dado cuenta que a veces hay que conceder algún descanso al lector de tanto describir paisajes, ropas, etc.»
Stendhal (Henri Beyle).






        «[…] Lo que buscas es la frase bien hecha, y eso es algo, pero solo algo, no es la totalidad del arte, no es ni la mitad; es una cuarta parte como mucho, y cuando las otras tres son hermosas, la gente pasa por alto la que no lo es.»
George Sand (Amandine Aurore Lucile Dupin).






        « […] “Cuando todo el horror de su situación se impuso con una agonía de aprensión en su asustada mente, Pa’Tua perdió la razón por un instante”. […] Aquí se pierde al lector con toda la frase. Las palabras una agonía de aprensión destruyen el efecto por completo, por tanto interfieren con la verdad de la frase. La palabra asustada (o cualquier palabra por el estilo) es inadecuada para  expresar el verdadero estado mental del personaje. Ninguna palabra es adecuada. La imaginación del lector debería ser libre para despertar ese sentimiento.
         […]“Cuando todo el horror de su situación se impuso en su mente, Pa’Tua perdió la razón por un instante”. Esto es la verdad; esto es lo que, dicho así, transmite convicción porque es un retrato de un estado mental.
        […] “Gritó a pleno pulmón, y las oquedades de las rocas recogieron sus gritos”. […] ¡Es magnífico! Es sugerente. La verdad contada con efectividad. Pero “que se los devolvieron burlonamente” no lo es. Es una frase que podría escribir cualquiera para cualquier situación; es el tipo de cosas que yo escribo veinte veces al día y (cargado con el miedo a adelantarme al destino) paso la mitad de mis noches tachando de mi trabajo, del que depende el pan de esta casa (literalmente, el de cada día), por no mencionar (apenas me atrevo a pensarlo) el futuro de mi hijo, de mis seres más queridos y cercanos, interponiéndose solo mi pluma entre ellos y la desolación, mientras yo viva. Y mientras venda todo lo que escribo…, tanto como pueda.
        Digo esto para dejar de manifiesto que practico la fe que me tomo la libertad de predicar…»
Joseph Conrad (Józef Teodor Konrad Korzeniowski).


Entrada dedicada a la escritora Janett Camps y al escritor Alberto Senda. 





24 comentarios:

Alberto Senda dijo...

Muchas gracias por la dedicatoria. Magnífica selección de frases inspiradas e inspiradoras, con las que cualquier escritor debería sentir afinidad.

Un fuerte abrazo.

crónicas de un e-writer dijo...

Un fuerte abrazo, Alberto. ¡Qué casualidad!, hemos coincidido en la red.

Jayja para tí... dijo...

Bovary fue una de mis obras favoritas, marco sentimientos en mi, me dejé llevar por su seducción y fue, creo, la primera vez, siendo una niña casi de 15 años que sentí la emoción erótica en un libro...han pasado muchos años, pero ella, quedó en mí como una marca...

Que maravilla poder leer estas cosas que dejas aquí amigo Gerardo!

crónicas de un e-writer dijo...

Gracias, Janett

Jayja para tí... dijo...

OHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH
OHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH

OHHHHHHHHHHHHHHHHH

Recién veo tu dedicatoria!

Anja! bueno me cae de regalo
como agua dulce
cristalina
rica
sabrosa
para mi boca sedienta
me hace cosquillas
me hace reir
me alegra
gracias!!!!!!!!!!!

Janett

Mira carita....


Amigos, encontré esto escrito por mí en mi blog hace tiempo, hoy, igual que ayer, creo que debí nacer tal evz, árbol...


..tengo el cuerpo de mono
los ojos de mono
la risa de mono
respiro aire de y para monos
como comidas de monos
brinco como un mono
rio como un mono
salto como un mono
chillo como un mono
me averguenzo de haber sido hombre/o mujer
de haber sido malo o mala
de querer la humanidad
los que nacieron como yo
con alma y cerebro
al final prefiero ser
mono
y reirle al Universo!...
Publicado por Jayja para tí... en 8:57 6 comentarios:
martes, 24 de agosto de 2010

crónicas de un e-writer dijo...

Hola, Janett.

Me gusta que te guste la dedicatoria. Es un bonito poema, el del mono. Muchas veces tus poemas me recuerdan a León Felipe, y en este caso también.

Un abrazo.

Jayja para tí... dijo...

sabes, me gusta ya más tu blog que el mio, bueno al menos lo visito más, espero que él no se entere...

Jayja para tí... dijo...

Me asustas...y mucho...me haces sentir preguntas...que muchas veces no atrevo hacerme...como ..., será que de verdad soy poeta?

Una cosa es que yo lo piense, lo sienta y otra es que mis versos sean sentidos...sobre todo eso...más que leidos...deben ser sentidos, primero que todo...

No había nunca leido a este poeta, me halaga que mi sentir te lleve a los recuerdos de lo leido de él...
busque un poema de él, para poderlo sentir...y si, me hizo sentir que anduvo tal vez entre algunas de mis células algún día...vaya! he vivido tantas vidas!, que no puedo recordar donde fue...

te dejo un poema de él,

que me ha parecido podía hacerme sentir que estaba hablando con susurros mis sentires...

un beso... amigo Gerardo...








No me contéis más cuentos,
que vengo de muy lejos
y sé todos los cuentos.
No me contéis más cuentos.
Contad
y recontadme este sueño.
Romped,
rompedme los espejos.
Deshacedme los estanques,
los lazos,
los anillos,
los cercos,
las redes,
las trampas
y todos los caminos paralelos.
Que no quiero,
que no quiero,
que no quiero,
que no quiero que me arrullen con cuentos,
Que no quiero,
Que no quiero,
Que no quiero,
Que no quiero que me sellen la boca y los ojos con cuentos,
que no quiero,
que no quiero,
que no quiero,
que no quiero que me entierren con cuentos,
que no quiero,
que no quiero,
que no quiero,
que no quiero verme clavado en el tiempo,
que no quiero verme en el agua,
que no quiero verme en la tierra tampoco,
que no quiero, a su ovillo, como un hilo de barba sujeto.
Quiero verme en el viento,
quiero verme en el viento,
quiero verme en el viento,
quiero verme en el viento...
quiero... ¡quiero!... sueño... ¡sueño!
Soy gusano que sueña... y sueño
verme un día volando en el viento.

Lee todo en: QUIERO... SUEÑO - Poemas de León Felipe http://www.poemas-del-alma.com/leon-felipe-quiero-sueno.htm#ixzz2wZ6YEYc9

crónicas de un e-writer dijo...

Hola, Janett.

Perdona que no te haya respondido antes a la entrada, pero es que llevo con el PC roto desde hace más de una semana y aún sigue estropeado. Te escribo desde uno que no es el mío. Estoy todo este tiempo de prestado.

León Felipe es uno de los principales poetas españoles del siglo pasado. Su verdadero nombre era Felipe Camino Galicia de la Rosa. Fue republicano, y cuando estalló la Guerra Civil Española le sucedió esta anécdota, que se conoce porque la contaba él. Igual te parece un poco tonta, pero, te la cuento. Más o menos le sucedió esto:

Al ir a entrar a un ministerio, el miliciano que estaba de guardia le preguntó que cómo se llamaba. Él se lo dijo, a lo que el miliciano le respondió:
-El "don" sobra. En España ahora ya no hay ese trato.
Entonces él se echó a reír.
-"León", he dicho "León Felipe", no don Felipe -le respondió.

Ese poema de León Felipe que has puesto me ha recordado este otro, que he buscado para ti:

"SÉ TODOS LOS CUENTOS"

"Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos."

Bueno, Janett, si escribes poesía es porque serás poeta; o que tienes alma de poeta, ¿no?

Un abrazo.

Jayja para tí... dijo...

uy.... carita de mono...

y don ALberto?


uy......

crónicas de un e-writer dijo...

No sé qué será de Alberto.¿Has mirado en Letraheridos?

Jayja para tí... dijo...

si, el brilla por su AUSENCIA!!!
uy....

Alberto Senda dijo...

Grandes poemas de León Felipe!

Un abrazo desde la ausencia.

crónicas de un e-writer dijo...

Hola, Alberto.

Aún sigo con el ordenador estropeado. Lo he llevado dos veces a los mismos técnicos, y las dos veces me lo han devuelto como si estuviera reparado, pero no. Voy a cambiar de técnicos. Mañana lo llevo a otro taller, a ver qué pasa.

Bueno, como ahora tengo un ratillo, voy darme un paseo por Letraheridos.

Un abrazo.

Jayja para tí... dijo...

ay Alberto te salvas que vivimos lejos! si no me la pasaría alándote las orejas!

Janett Camps dijo...

Así es mi vida,
piedra,
como tú. Como tú,
piedra pequeña;
como tú,
piedra ligera;
como tú,
canto que ruedas
por las calzadas
y por las veredas;
como tú,
guijarro humilde de las carreteras;
como tú,
que en días de tormenta
te hundes
en el cieno de la tierra
y luego
centelleas
bajo los cascos
y bajo las ruedas;
como tú, que no has servido
para ser ni piedra
de una lonja,
ni piedra de una audiencia,
ni piedra de un palacio,
ni piedra de una iglesia;
como tú,
piedra aventurera;
como tú,
que tal vez estás hecha
sólo para una honda,
piedra pequeña
y
ligera...

León Felipe

Alberto Senda dijo...

Buenísimo, como todo lo de León

Jayja para tí... dijo...

Hay muchos días que siento el cansancio

y me hace garabatos en el alma

me tuerce los latidos

me da taquicardía

Hay muchos días que siento los pies

dolidos

el aire

faltar

la espalda dolerme

la garganta seca

los ojos ardientes

la fiebre en el cuerpo

Ha días de días

la mayoría de mis días

y cada vez más

entiendo cada vez menos

el mundo que es mi mundo

ironía de mi mundo

que no siento conocerlo

hipócrita de mí

que rechazo hasta el infinito

Muchos días de mis días

frios

o calientes

que ya dejaron de existir para mi

y sólo queda el cansacio horrible

de un día más

de esos muchos días

hay muchos días que siento el cansancio

Sólo me queda la vaga idea

de poder respirar

o seguir respirando

Janett Camps

crónicas de un e-writer dijo...

Gracias por el poema "Hay muchos días..."

Un abrazo, Janett.

Jayja para tí... dijo...

te gusto?

la nostalgia mata, la alegría me hace cosquillas, el hoy me agota, en verdad soy de un hueco profundo o de una nube lejana...
me asusto...
un slaudo amigos...


janett

crónicas de un e-writer dijo...


No te aflijas, Janett, que todo pasa.

Un abrazo.

Dámaris Cenicienta dijo...

sin calcular mi dominio de la técnica, me he dejado llevar por el entusiasmo poético y he emprendido una idea para la que, estoy seguro, carezco de las fuerzas necesarias.»
Feodor Dostoyevski (Fiódor Mijáilovich Dostoyevski). ayyy buenísimo... Me siento identificada pero con todos aunque no escriba novelas... pero de verdad muy bien, me ha gustado jajajajajaja

crónicas de un e-writer dijo...

Gracias, Dámaris.

Un abrazo.

Dámaris Cenicienta dijo...

A usted... siempre a usted.