Y qué harás ahora

¿Y qué harás ahora, mi querido hijo de ojos azules? ¿Y ahora qué harás, mi joven querido? Voy a regresar afuera antes de que la lluvia comience a caer, caminaré hacia el abismo del más profundo bosque negro, donde la gente es mucha y sus manos están vacías, donde el veneno contamina sus aguas, donde el hogar en el valle encuentra el desaliento de la sucia prisión y la cara del verdugo está siempre bien escondida, donde el hambre amenaza, donde las almas están olvidadas, donde el negro es el color y ninguno el número, y lo contaré, lo diré, lo pensaré y lo respiraré, y lo reflejaré desde la montaña para que todas las almas puedan verlo, luego me mantendré sobre el océano hasta que comience a hundirme, pero sabré bien mi canción antes de empezar a cantarla. (A hard rain`s a-gonna fall. Bob Dylan, Premio Nobel de Literatura 2016)


feliz 2018

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miércoles, 15 de enero de 2014

"Negra sombra"

      El 8 de marzo de 1908, en la fábrica textil Sirtwoot Cotton de Nueva York 146 trabajadoras permanecían encerradas reclamando mejoras laborales. Pedían la igualdad salarial con los hombres, reducción de jornada laboral de 12 horas (por un salario miserable, como ahora) a 10 horas, y una hora libre para poder amamantar a sus bebés. El dueño de la fábrica envió unos sicarios que arrojaron bombas incendiarias. Todas la mujeres murieron en el incendio.
      La Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Trabajadoras, 1910, Copenhague (Dinamarca) declaró el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora. 
      Esta entrada está dedicada a su memoria.



Acta de bautizo del Hospital Real de los Reyes Católicos, 1836:

«En veinte y cuatro de febrero de mil ochocientos treinta y seis, María Francisca Martínez, vecina de San Juan del Campo, fue madrina de una niña que bauticé solemnemente y puse los santos óleos, llamándole María Rosalía Rita, hija de padres incógnitos, cuya niña llevó la madrina, y va sin número por no haber pasado a la Inclusa; y para que así conste, lo firmo.
 José Vicente Varela y Montero.»


"Negra Sombra"
ROSALÍA DE CASTRO

 Cando penso que te fuches,
negra sombra que me asombras,
ó pé dos meus cabezales
tornas facéndome mofa.

Cando maxino que es ida,
no mesmo sol te me amostras,
i eres a estrela que brila,
i eres o vento que zoa.

Si cantan, es ti que cantas,
si choran, es ti que choras,
i es o marmurio do río
i es a noite i es a aurora.

En todo estás e ti es todo,
pra min i en min mesma moras,
nin me abandonarás nunca,
sombra que sempre me asombras

Cuando pienso que te fuiste,
negra sombra que me asombras,
a los pies de mis cabezales,
tornas haciéndome mofa.

Cuando imagino que te has ido,
en el mismo sol te me muestras,
y eres la estrella que brilla,
y eres el viento que zumba.

Si cantan, eres tú que cantas,
si lloran, eres tú que lloras,
y eres el murmullo del río
y eres la noche y eres la aurora.

En todo estás y tú eres todo,
para mí y en mi misma moras,
ni me abandonarás nunca,
sombra que siempre me asombras



      Rosalía de Castro (Santiago de Compostela, 24 de febrero de 1836 — Padrón, 15 de julio de 1885).

     Estuvo casada con el intelectual gallego Manuel Martínez Murguía. Su vida estuvo marcada por una salud frágil y la penuria económica. Jamás buscó la fama. Tuvo siete hijos, y ninguno la sobrevivió.

     Murió de cáncer de útero a los cuarenta y ocho años, el mediodía del miércoles 15 de julio de 1885. Fue sepultada en el cementerio de Adina, en Iria Flavia.
     
       Sus poemas han sido traducidos al francés, alemán, ruso y japonés.






6 comentarios:

Alberto Senda dijo...

No conocía ese hecho, y creo que cada vez estamos más cerca de que se vuelvan a repetir esa clase de barbaridades, pero esta vez contra hombres y mujeres por igual.
Y sobre Rosalía qué decir: es una de mis poetisas preferidas, que además nació en el mismo pueblo que Camilo José Cela, donde la provincia de A Coruña acaricia ya a la de Pontevedra, es decir, a veinte kilómetros escasos de donde yo nací. Y "negra sombra", de su libro Follas novas (Hojas nuevas) es de mis poemas favoritos. Pero hay otro, en "Cantares Gallegos" que todavía me gusta más, donde se refleja a la perfección ese sentimiento de pérdida, de melancolía tan gallego que por aquí llamamos morriña o saudade, y que Rosalía escribió justo antes de abandonar su tierra para irse a Castilla, donde vivió amargada. Se llama "Adiós ríos; adiós fontes" y dice así:

Adiós, ríos; adiós, fontes;
adiós, regatos pequenos;
adiós, vista dos meus ollos:
non sei cando nos veremos.
Miña terra, miña terra,
terra donde me eu criei,
hortiña que quero tanto,
figueiriñas que prantei,
prados, ríos, arboredas,
pinares que move o vento,
paxariños piadores,
casiña do meu contento,
muíño dos castañares,
noites craras de luar,
campaniñas trimbadoras,
da igrexiña do lugar,
amoriñas das silveiras
que eu lle daba ó meu amor,
camiñiños antre o millo,
¡adiós, para sempre adiós!
¡Adiós groria! ¡Adiós contento!
¡Deixo a casa onde nacín,
deixo a aldea que conozo
por un mundo que non vin!
Deixo amigos por estraños,
deixo a veiga polo mar,
deixo, en fin, canto ben quero...
¡Quen pudera non deixar!...
.........................................
Mais son probe e, ¡mal pecado!,
a miña terra n'é miña,
que hastra lle dan de prestado
a beira por que camiña
ó que naceu desdichado.
Téñovos, pois, que deixar,
hortiña que tanto amei,
fogueiriña do meu lar,
arboriños que prantei,
fontiña do cabañar.
Adios, adios, que me vou,
herbiñas do camposanto,
donde meu pai se enterrou,
herbiñas que biquei tanto,
terriña que nos criou.
Adios Virxe da Asunción,
branca como un serafín;
lévovos no corazón:
Pedídelle a Dios por min,
miña Virxe da Asunción.
Xa se oien lonxe, moi lonxe,
as campanas do Pomar;
para min, ¡ai!, coitadiño,
nunca máis han de tocar.
Xa se oien lonxe, máis lonxe
Cada balada é un dolor;
voume soio, sin arrimo...
¡Miña terra, ¡adios!, ¡adios!
¡Adios tamén, queridiña!...
¡Adios por sempre quizais!...
Dígoche este adios chorando
desde a beiriña do mar.
Non me olvides, queridiña,
si morro de soidás...
tantas légoas mar adentro...
¡Miña casiña!,¡meu lar!

Alberto Senda dijo...

Que traducido al castellano sería:

Adiós ríos; adiós fuentes;
adiós, arroyos pequeños;
adiós, vista de mis ojos:
no sé cuándo nos veremos.
Mi tierra, mi tierra,
tierra donde me crié,
huertita que quiero tanto,
higueritas que planté,
prados, ríos, arboledas,
pinares que mueve el viento,
pajaritos piadores,
casita de mi contento,
molino de los castañares,
noches claras a la luz de la luna,
campanitas timbradoras,
de la iglesita del lugar,
moras de las zarzamoras,
que yo le daba a mi amor,
caminitos entre el maíz,
adiós para siempre, adiós.
¡Adiós gloria, adiós contento!
¡Dejo la casa donde nací,
dejo la aldea que conozco
por un mundo que no vi!
Dejo amigos por extraños,
dejo la vega por el mar,
dejo, en fin, lo que quiero tanto...
¡Quién lo pudiera no dejar!
...........................
Mas soy pobre y, ¡mal pecado!
y mi tierra no es mía,
que hasta le dan de prestado
la orilla por la que camina
al que ha nacido desdichado.
Os tengo, pues, que dejar,
huertita que tanto he amado,
hoguerita de mi lar,
arbolitos que planté,
fuentecita del cabañar.
Adiós, adiós, que me voy,
hierbecitas del camposanto,
donde mi padre se enterró,
hierbecitas que he besado tanto
tierrita que nos crió.
Adiós, Virgen de la Asunción,
blanca como un serafín;
os llevo en el corazón:
Pídele a Dios por mí,
mi Virgen de la Asunción.
Ya se oyen lejos, muy lejos,
las campanas del Pomar,
para mí, ¡ay!, pobre infeliz
nunca más van a tocar.
Xa se oyen lejos, muy lejos,
cada campanada es un dolor,
me voy sola, sin arrimo...
¡Mi tierra, adiós, adiós!
¡Adiós también, queridita!..
¡Adiós, quizás para siempre!..
Te digo este adiós llorando
desde la orilla del mar.
No me olvides, queridita,
si muero de malancolía...
tantas leguas mar adentro...
¡Mi casita!, ¡mi lar!

Un abrazo.

crónicas de un e-writer dijo...

No había caído en que Cela y Rosalía de Castro habían nacido en Iría Flavia.
El poema "Adiós, ríos; adiós, fontes" pone la piel de gallina; es verdad que transmite ese sentimiento de pérdida que se siente al dejar atrás la tierra que se ama.
"Negra sombra" parece un poema dedicado a la mala suerte; es estremecedor.
Debía de ser una mujer muy guapa, si nos guiamos por la foto.

Un abrazo

Jayja para tí... dijo...

creo que tu homenaje a la mujer, es más hermoso porque envuelve la maravilla de una mujer, que recorre el tiempo, y a pesar de su oscuridad y misteriosa melodía, logra llenar de luz, el hecho de ser mujer,

por lo que a mi, como mujer me toca, os doy las gracias por admirar a alguien de mi género y recordar que el 8 de marzo es nuestro día

crónicas de un e-writer dijo...

Gracias a ti, Janett, por tus palabras.

Un fuerte abrazo.

Jayja para tí... dijo...

voy a caminar callada, suave, y a oscuras cerca de vos... me oyes...soy yo...amigo...