Y qué harás ahora

¿Y qué harás ahora, mi querido hijo de ojos azules? ¿Y ahora qué harás, mi joven querido? Voy a regresar afuera antes de que la lluvia comience a caer, caminaré hacia el abismo del más profundo bosque negro, donde la gente es mucha y sus manos están vacías, donde el veneno contamina sus aguas, donde el hogar en el valle encuentra el desaliento de la sucia prisión y la cara del verdugo está siempre bien escondida, donde el hambre amenaza, donde las almas están olvidadas, donde el negro es el color y ninguno el número, y lo contaré, lo diré, lo pensaré y lo respiraré, y lo reflejaré desde la montaña para que todas las almas puedan verlo, luego me mantendré sobre el océano hasta que comience a hundirme, pero sabré bien mi canción antes de empezar a cantarla. (A hard rain`s a-gonna fall. Bob Dylan, Premio Nobel de Literatura 2016)


feliz 2018

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sábado, 15 de septiembre de 2012

Escritores en Amazon


Claude Monet
Algunas veces, cuando enredo en Internet y veo la enorme cantidad de escritores que publican en Amazon, me viene a la cabeza la revolución cultural que protagonizaron los pintores impresionistas en la segunda mitad del siglo XIX. 

No sé por qué encuentro cierto paralelismo entre los impresionistas del diecinueve y los escritores actuales que vierten sus obras en Amazon. Quizá sea porque, en su momento, los impresionistas fueron rechazados por las galerías de lustre y la cultura oficial, y los escritores actuales, de tinta LED, también han sido rechazados por editoriales y agentes literarios. 

Pierre Auguste Renoir
Aunque hoy nombres como Renoir, Monet, Pissarro y Seurat, por mentar a cuatro, nos suenen a maestros y genios de la pintura, en su día fueron tenidos por pintamonas. ¿Quién puede afirmar que nombres de escritores desconocidos en la actualidad no brillarán mañana con la luz del genio, a pesar de estar ahora perdidos en los dilatados anaqueles de Amazon? 




Claude Monet
Hay escritores cuyas ventas en Amazon se cuentan por cientos de miles de ejemplares. La calidad literaria de esas obras, según parece, es discutible en determinados casos: faltas gramaticales, de sintaxis…, en fin. Pero aun así, gustan a los lectores. ¿Y por qué tales obras son del agrado de los lectores, si están escritas de forma chapucera? Pues porque las faltas son faltas invisibles al ojo del lector medio, y sólo un ojo educado en la Gramática pude verlas. Y cuando las faltas son incluso perceptibles al ojo del lector medio, éste las ignora, siempre y cuando no incomoden la lectura. Y no, no estoy diciendo que el lector medio sea un lector inculto y conformista.


El lector medio busca disfrutar leyendo. Las editoriales de libro impreso procuran proporcionarle una lectura gramaticalmente correcta, y gastan tiempo y dinero en corregir los manuscritos que han decidido publicar. El lector medio agradece el interés y la molestia de las editoriales en entregarle un producto bien acabado. Pero si el contenido, es decir, la trama, es un troncho infumable, al lector medio se la suda todos los esfuerzos de las editoriales en entregarle un texto gramaticalmente impecable: si ha gastado veinte euros lo que quiere es que la trama le mantenga pegado a la página. Las editoriales saben esto, y no publicarán una obra, por muy correcta que sea su redacción, si no va acompañada de una trama que impacte en los gustos del lector medio.

Pierre Auguste Cot
Emile Auguste Hublin
Las obras publicadas en Amazon supongo que han sido corregidas sólo por los autores, en su mayoría. Supongo también que, en su mayoría, estarán bien corregidas. Sin embargo, hay autores creadores de best seller en Amazon considerados malos escritores, lo que demuestra una vez más que el lector sigue su propio criterio a la hora de elegir qué va a leer. ¿Puede Amazon molestar al lector medio en cuanto pone a su alcance textos mal corregidos? La respuesta sería sí, si el lector medio buscase en las obras que lee otra cosa que no fuera únicamente pasar el rato. En lo tocante a la trama con mensaje, al lector medio se la trae al pairo. Y a las editoriales también: si la obra es un culebrón del tres al cuarto y se vende bien, estupendo; si además encierra un mensaje, pues mejor para todos.

Ahora bien, hay quien opina que la política de Amazon de publicar a todo el mundo sin pasar las obras por un  tamiz puede llegar a perjudicar al lenguaje y a la literatura. Algo parecido pasaba con los pintores impresionistas, y aquí tenemos un nuevo paralelismo. No todos los impresionistas tenían formación académica. Un número importante era autodidacta. De ellos se decía que no sabían pintar ni dibujar.       

Henri Julien Félix Rousseau
Emile Auguste Hublin
Los amantes decimonónicos de la pintura academicista veían en el impresionismo  un peligro para la autentica pintura; llamar pintores a los impresionistas lo consideraban una aberración. Cualquiera que haya tenido la ocasión de contemplar las pinturas de los pintores academicistas de finales del siglo XIX sabe por qué pensaban así. Las obras de los pintores academicistas son bellas y derrochan virtuosismo. Si comparamos, por ejemplo, una pintura academicista con un cuadro del naif Rousseau, desde el punto de vista de la maestría y el buen hacer el pintor academicista le da sopas con honda al naif. Pero Rousseau gana en genialidad.

El escritor que publica en Amazon, el pobre escritor solitario que tiene que corregirse los textos, puede parecernos algo torpe e ignorante escribiendo, pero si sus trabajos poseen alma tal vez el futuro tenga la última palabra.

      

2 comentarios:

Sergio G.Ros dijo...

Curiosa tu comparativa, en muchos puntos estoy de acuerdo. Respecto a mí, como autor novel que publica en Amazon y que no tiene miles de ventas, ¿qué decir? Bueno, pues que trato de escribir lo mejor posible y de la forma más honesta que puedo conmigo mismo... y serán los lectores quienes te juzguen. Pero me ha gustado tu artículo porque, de alguna manera, trae esperanza.
Un abrazo,

Sergio G.Ros

crónicas de un e-writer dijo...

Hola Sergio. Antes de nada quiero agradecer tu amabilidad por escribir comentarios en mi blog; eres el único que lo hace; especialmente grato ha sido este último comentario, al venir de un escritor.
Entiendo que te pueda parecer curiosa la comparativa.
La pintura tiene su propio lenguaje, y muchos puntos comunes con la literatura. De hecho, nuestras letras en un principio fueron dibujos que fueron sintetizándose hasta acabar siendo letras. El hombre primitivo se expresaba con dibujos; los egipcios, los aztecas, y muchas otras civilizaciones, leían dibujos. Los pintores impresionistas quisieron expresar ese fantástico mundo que llevaban dentro obviando las reglas y lo lograron de una manera genial; de haber pretendido expresarse atados a las normas habrían fracasado y entonces con razón les hubieran llamado pintamonas. Pero trataron de pintar lo mejor posible y de la forma más honesta que pudieron con ellos mismos, lo mismo que los escritores de Amazon, y fue el público quien los juzgo, un público sin ataduras, como son los lectores de Amazon.
En cuanto a que eres un autor novel, yo pienso que no lo eres, que escribes bien y con oficio. Así es cómo define «novel» el diccionario: Que comienza a practicar un arte o una profesión, o tiene poca experiencia en ellos. ¿En serio que tú eres novel? Entonces, ¿qué tendríamos que decir del desdichado John Kennedy Toole, que escribió sólo una novela y nadie se la publicó, y sin embargo gano el Pullitzer cuando ya no vivía? Un autor puede vender mucho o poco, y en ninguno de los dos casos quiere decir que su obra sea buena o mala, o que sea un escritor novel si lo que vende es poco o nada.
Un abrazo.